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El tornillo de la pastilla izquierda del freno de la rueda posterior de la bicicleta de Ulrich Fuchs o la incomensurabilidad de Wikipedia (Parte 4)

wikipediaInfoxicación

Borges, en su obra El Hacedor, habla de la pretensión de un reino ficticio a la hora de crear un mapa minucioso del mundo:

En aquel imperio, el Arte de la Cartografía logró tal perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba todo una Ciudad, y el mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos mapas desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron una Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él.

A finales del siglo XIX, Lewis Carroll aportó una idea semejante en su Silvie and Bruno, donde presentaba un mapa que describía el mundo a una escala unitaria de una milla por una milla: «Todavía no ha sido desplegado nunca. Los campesinos se opusieron: dijeron que habría ocupado todo el país y que habría ocultado la luz del sol».

Wikipedia convierte en reales estas elucubraciones fantasiosas, hasta límites, incluso, aún más delirantes. Imaginemos que Guille, nuestro benjamín de Farmacia de guardia, busca una palabra asociada a la cultura infantil como «pokémon». Las dificultades de búsqueda de Guille se parecerían a las padecidas cuando trataron de encontrar la acepción de «fimosis» en un diccionario convencional, pero no por la imprecisión en la acepción, sino por justo lo contrario: el exceso de información. La Enciclopedia Británica nunca ha tenido definiciones para todas las enzimas y los genes humanos conocidos, ni mucho menos, tal y como aspira Wikipedia, quiere disponer de artículos detallados que describirán las rutas, intersecciones e historias de todas las carreteras de Estados Unidos. Al buscar «pokémon», pues, Guille se toparía con lo que enumera James Gleick en La información:

La Wikipedia inglesa empezó con un solo artículo y a partir de él se desarrolló toda una selva. Hay una página para «Pokémon (desambiguación)», necesaria, entre otras razones, en caso de que alguien busque el oncogén zbtb7, llamado Pokemon (a partir de las iniciales en inglés del factor ontogénico eritoide mieloide POK, POKerythroid mieloide ontogenic factor), hasta que los abogados de la marca registrada de Nintendo amenazaron con poner un pleito. Hay al menos cinco grandes artículos secundarios y colaterales acerca de regiones Pokemon, elementos, episodios de la televisión, juegos tácticos, y cuatrocientos noventa y tres criaturas, héroes, protagonistas, compañeros y rivales, desde Bubbasaur hasta Arceus.

En la reunión de wikipedistas de Alejandría, el propio Jimmy Wales insistía en que escribir obsesivamente sobre Pokémon podía ser inútil, pero cada uno escribía sobre lo que estimaba oportuno. Después de todo, a priori no existen límites físicos ni económicos al número ni a la extensión de los artículos. Controlar el crecimiento casi vírico de Wikipedia sería como tratar de controlar el monstruoso crecimiento de los blogs o los vídeos de Youtube, es decir, de los contenidos que se almacenan y distribuyen a través de bits de coste marginal próximo a cero.

Esta patológica precisión de la realidad ya se atisbaba en la inmensaEnciclopedia Universal Ilustrada Europea Americana Espasa Calpe, con más de cien tomos y que ponía al día sus artículos mediante suplementos y apéndices anuales, donde la definición de bicicleta, de tan exhaustiva, adquiría tintes esperpénticos: se dedicaban varias páginas a describir la bicicleta, el modo de montar en ella, cómo conservar la maquinaria, la higiene y un largo etcétera. Por ejemplo, en la forma en que debemos montar sobre la bicicleta, leemos: «Es preciso, ante todo, que el que monta no tenga miedo a las caídas. Es además conveniente que los brazos no estén rígidos». Sin embargo, Wikipedia multiplica por mil esta definición, pues aspira a describir cualquier objeto real de la bicicleta por muy pequeño e idiosincrásico que sea. Como el tornillo de la pastilla izquierda del freno de la rueda posterior de la bicicleta de Ulrich Fuchs. Un artículo que originó no poca polémica a su alrededor, y es que lo había escrito el mismo Fuchs con el propósito de animar el debate acerca de hasta qué punto pueden tener cabida en ella detalles irrelevantes.

El artículo más extenso de la Wikipedia inglesa corresponde a una lista de la segunda edición de los monstruos de Dungeons&Dragons. Y esto no ha hecho más que empezar: entre los primeros años de la civilización humana hasta el año 2003 se ha producido aproximadamente cinco exabytes de información (un exabyte equivale a un trillón de bytes); actualmente se reúnen cinco exabytes de datos cada 48 horas. En consecuencia, no hemos de evitar la niebla informativa, sino crear motores de búsqueda más eficientes, y eventualmente instaurar una suerte de índice de probabilidad de encontrar determinada información, hasta el punto de que la persona que lleva a cabo la búsqueda pueda determinar si lo que busca simplemente resulta imposible de encontrar por no estar disponible. Un índice que MartiHearst, un informático teórico de Ciencias de la Información de la Universidad de California, en Berkeley, ha acuñado con el nombre de Findex.

Pero un objetivo tan ambicioso, el de definirlo todo, el de obligar a crear mejores herramientas de búsqueda porque lo disponible es todo lo existente, sin embargo, tiene su contrapartida. La guerra.

Guerra de ediciones

Wikipedia ha estado permanentemente en el ojo de mira de los más escépticos. Una enciclopedia que permite una relativa libertad de edición también debería producir un alto número de actos vandálicos, en el mejor de los casos, o directamente una eterna guerra epistemológica sobre lo que es la verdad, en el peor. De hecho, uno de los principales críticos de la democracia que impera en la edición de Wikipedia es precisamente Larry Sanger, el cofundador de Wikipedia junto a Wales, cuya idea original siempre había sido la creación de una enciclopedia dirigida por una elite intelectual. Fue el propio Sanger, de hecho, quien lideró la acusación contra Wikipedia por la difusión de imágenes pornográficas de niños entre sus páginas. Los wikipedistas trataron de borrar todo rastro de tales imágenes de los archivos de Wikipedia Commons, pero la polémica ya estaba servida: no solo se cuestionaba la credibilidad, sino también qué podía definirse como pornografía e imágenes con fines educativos. La línea podía ser en ocasiones muy difusa. Como señala Cristina Martínez en Wikipedia: inteligencia colectiva en la red:

Además, grupos de voluntarios se quejaron de que Wales borrase dichas imágenes sin consultarlo previamente a los editores, perdiendo material válido para los proyectos. Al segundo debate, Wales contestó con la revocación voluntaria de algunos de los privilegios de su cuenta de «fundador», dejando prácticamente los derechos de lectura y renunciando a los de modificación.

El artículo más editado y el que ha recibido, a su vez, más ataques de vandalismo es el del ex presidente de los Estados Unidos George W. Bush. Uno de los casos más polémicos, sin embargo, fue del de la implicación, vía Wikipedia, del periodista norteamericano John Seigenthaler en el asesinato del ex presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy y su hermano Robert: el artículo mantuvo esta afirmación durante cuatro meses antes de que se corrigiera. En la entrada en Wikipedia sobre el piloto alemán Sebastián Vettel se leía que «es un piloto bastante menos bueno que Fernando Alonso». Durante unos minutos, apareció que al Nobel de Física Niels Bohr «le gustaban las polladas»; al parecer, los temas que integran el temario de la ESO son más susceptibles de vandalismo. El lugar de nacimiento sobre Cristóbal Colón también ha sido modificado hasta la extenuación: casi 3.000 veces. Actualmente, el artículo está protegido y solo pueden editarlo los usuarios registrados: a partir de las 100 ediciones diarias de un artículo, se blinda, pero este blindaje es temporal a fin de no coartar la participación.

SearchCrystal es una herramienta desarrollada por investigadores de diversas universidades estadounidenses que emplea un modelo matemático para medir los artículos más conflictivos de Wikipedia en diez lenguas, analizando el grado de revisiones de cada artículo. Las conclusiones serán publicadas en 2014 en Themost controversial topics in Wikipedia. Sin embargo, tenemos algunos adelantos: en España, los artículos más controvertidos son los referidos al fútbol. A nivel global, los temas que suscitan las más acerbas discusiones tienen que ver con Israel, el Holocausto, Dios, la Cienciología o el racismo.

Estos ejemplos podrían favorecer la imagen de que Wikipedia es un patio de colegio en el que es imposible hallar conocimiento fiable, pero constituyen solo los ejemplos llamativos que los medios de comunicación se han encargado de magnificar. Lo cierto es que Wikipedia contiene muchos errores por la sencilla razón de que presenta mucha más información que cualquier otra enciclopedia. La propia estructura y dinámica de Wikipedia, de hecho (su tamaño y su inmediatez), debe sacrificar exactitud y estratificación a cambio de abundancia y flexibilidad. Wikipedia no es la última respuesta al conocimiento, sino la mejor forma que hemos encontrado para organizar muchos datos cambiantes, sobre todo cuando éstos no disponen de una única versión oficial.  Una dinámica que también se observa en otras organizaciones de datos masivos, como Flickr, Facebook o Twitter, tal y como señalan Viktor Mayer-Schönberger y Kenneth Cukier en su libro Big Data: «las taxonomías estrictas están dejando el sitio a unos mecanismos más imprecisos pero eminentemente más flexibles y adaptables a un mundo que evoluciona y cambia».

A decir verdad, el poder de las redes, a pesar del caos subyacente, genera un orden creciente, y su acceso gratuito y abierto propicia dinámicas como que los periodistas de ProPublica se documenten en WikiLeaks, obtengan transcripciones oficiales en data.gov o de la SunlightFoundation o hasta financien su investigación a través de Kickstarter. Tal y como señala Steven Johnson en Futuro perfecto: «Una vez más, el poder del sistema deriva no solo de cada una de las redes de pares, sino de la forma en que las diferentes redes se organizan por capas, una encima de otra».

Acostumbrados a que todas las utopías se queden en eso, en utopías, en ideas bonitas que finalmente fracasan en la consecución, al tratar de lidiar con la compleja realidad, Wikipedia descoloca nuestras intuiciones. Es una utopía que funciona. Una utopía que ya fue concebida hacia 1938 por el escritor H. G. Wells como una mera elucubración de ciencia ficción en su colección de ensayos de crítica social WorldBrain. Con el advenimiento del microfilm, Wells profetizaba un futuro en el que la producción y distribución del conocimiento sería más barato y fácil que nunca, así como la creación de una enciclopedia universal que trascendería la forma estática del libro. Un reservorio de conocimiento flexible, ajeno a jerarquías intelectuales, que estaría sometida a constantes cambios. «Donde ahora solo hay uno, en unas cuantas décadas habrá miles de individuos encargados de ordenar y catalogar nuestros conocimientos». Nunca un augurio tan utópico se ha quedado incluso modesto en comparación con la realidad.

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Esta serie de artículos nos la envía Sergio Parra, periodista y escritor. Divulga ciencia en Xataka Ciencia, Quo, Conec, Mètode y, próximamente, en Instituto de la Felicidad de Coca-Cola, hace crítica cultural en Papel en Blanco y habla sobre viajes en Diario del viajero. También colabora con Editorial Planeta y asesora científicamente a RBA coleccionables, con quien ha publicado la biografía de Michael Faraday: Ciencia de alta tensión (RBA, 2013). Su último libro es una mezcla de viajes y ciencia: 300 lugares de verdad que parecen de mentira (Martínez Roca, 2013). Podéis seguirlo en twitter en @SergioParra_

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wikipediaFinanciación

Bien, Wikipedia funciona muy bien, todo parece perfecto, sin embargo… ¿qué hace Wales pidiendo dinero? ¿Acaso un proyecto tan maravilloso no puede obtener beneficios? ¿Y sin beneficios es posible que siga existiendo Wikipedia? Todos los que usamos Wikipedia sabemos de los problemas de financiación de Jimmy Wales, que se ve obligado a escribir mensajes a todos los usuarios a fin de que realicen pequeñas donaciones a WikimediaFoundation. Sin embargo, las donaciones no se producen únicamente por parte de usuarios anónimos, sino también de asociaciones o empresas, ya sea con dinero o con prestación de bienes o servicios. Por ejemplo, Wikimedia ha sido financiada por Google Inc., ComScore o Alfred P. SloanFoundation. En según qué lugares del mundo, como Florida, donde Wikimedia está registrada como una organización caritativa, los benefactores pueden deducir sus donaciones de los ingresos gravables por el gobierno federal. La mayor parte de los ingresos obtenidos se destinan en tecnología y el pago de la plantilla asalariada.

Tal y como señala Cristina Martínez en Wikipedia: Inteligencia colectiva en la red: «Los informes financieros publicados por la fundación (del ejercicio correspondiente al año 2009-2010) muestran que las fuentes donantes se incrementaron en un 172%». Wikipedia necesita dinero, pero hay tanta gente que ya depende de Wikipedia, que probablemente siempre recibirán apoyo económico de un parte de la población mundial, ya sea a través de micropagos o mediante financiación pública a través de los ministerios de cultura y educación de los diversos países del globo.

Futuro

Wikipedia es el presente, pero no sabemos si será el futuro. Lo que sí sabemos es que es muchas de las críticas que se han vertido a propósito de la primera enciclopedia colaborativa, libre y gratuita de la historia han sido infundadas, incluso las procedentes de intelectuales de talla internacional. Umberto Eco, por ejemplo, publicó un artículo en el que denunciaba que los estudiantes acceden a Wikipedia y copian sus contenidos para elaborar sus trabajos sin verificar la validez de la fuente. Cabe preguntarse si ese defecto no existía antes, cuando los estudiantes hacían exactamente lo mismo con la Enciclopedia Británica, y que es sencillamente la rapidez en la copia (del bolígrafo se ha pasado al «control V») lo que ha desvelado cuán ineficaz era la tarea de evaluar o procurar conocimiento en un estudiante a través de la elaboración de trabajos de investigación. Robert McHenry, un antiguo editor de la Enciclopedia Británica, comparó Wikipedia con un baño público. El autor de TheCult of the Amateur («El culto del amateur»), Andrew Keen, comparó a los bloggers con monos. La crítica de los neoluditas perfectamente informados, como Robert Levine, es todavía más sangrante.

Las personas tienden a olvidar cómo era su existencia justo antes de que una nueva tecnología haya pasado a formar parte de su vida cotidiana. Pasó con los coches, a pesar de que los caballos producían muchos más problemas. Pasó con el microondas, que nos obligaba a comer las cosas frías o pensar muy bien si estábamos dispuestos a hacerpalomitas. Y también pasó con Internet en general (aún oigo el eco de los discursos agoreros que condenaban a la humanidad a permanecer aislada de los demás, encerrada en sus casas) y con Wikipedia en particular. En una fecha tan cercana como 1997, en un capítulo de Friends se emitía una escena que hoy no tiene sentido: Joey Tribbiani compra una enciclopedia, pero, por falta de dinero, sólo adquiere el volumen dedicado a la letra «V». Joey, que nunca ha destacado por su cultura, más tarde hablará con sus amigos del Vesubio. La cara de estupor de sus amigos obliga a Joey a decir: «También podemos hablar de vivisección, de vasos comunicantes o de la guerra de Vietnam». 1997, una fecha tan cercana que da miedo. Hasta hace muy poco, también, en los institutos franceses se acompañaba a los alumnos, con gran pompa y boato, para que pudieran consultar el volumen de la Enciclopedia de d´Alembert, que se conservaba a buen recaudo en la biblioteca, a fin de que admirasen las láminas dedicadas a la anatomía o la mecánica.

Naturalmente, Wikipedia no es la última palabra. Es una buena fuente de información primaria, pero no nos debemos quedar ahí (como tampoco deberíamos quedarnos en la Enciclopedia Británica). Wikipedia es información, y la información no es conocimiento, y el conocimiento no es sabiduría. Pero es mucho más de lo que teníamos antes. Además, nos demuestra que juntos, colaborando entre nosotros, somos capaces de alcanzar objetivos que exceden los mayores logros de las personas individuales.

A la hora de explorar cuestiones complejas, siempre resultará infinitamente más productivo zambullirnos en ensayos de 500 páginas sobre el tema objeto de glosa. Sin embargo, para una mirada a todo el conocimiento superficial y general que puede interesar a la humanidad, desde el significado de «fimosis» hasta las acepciones de «Pokémon», pasando por el tornillo de la pastilla izquierda del freno de la rueda posterior de la bicicleta de Ulrich Fuchs, Wikipedia constituye una revolución de tal magnitud que sólo recordando qué nos pasaba hace apenas una década cuando ignorábamos algo (generalmente nos olvidábamos de ello o tomábamos nota para quizás algún día, con tiempo, acudir a la biblioteca), solo recordando esa orfandad, insisto, ese comecome que no podíamos satisfacer, advertimos cuánto ha cambiado el mundo gracias a Wikipedia. Y lo que queda.

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Esta serie de artículos nos la envía Sergio Parra, periodista y escritor. Divulga ciencia en Xataka Ciencia, Quo, Conec, Mètode y, próximamente, en Instituto de la Felicidad de Coca-Cola, hace crítica cultural en Papel en Blanco y habla sobre viajes en Diario del viajero. También colabora con Editorial Planeta y asesora científicamente a RBA coleccionables, con quien ha publicado la biografía de Michael Faraday: Ciencia de alta tensión (RBA, 2013). Su último libro es una mezcla de viajes y ciencia: 300 lugares de verdad que parecen de mentira (Martínez Roca, 2013). Podéis seguirlo en twitter en @SergioParra_

Bibliografía y más información sobre esta serie de 5 artículos:

Blom, Philipp, 2007,Encyclopédie. El triunfo de la razón, Anagrama, Barcelona.

Giles, Jim, Nature, “Internet enciclopedias go head to head”, Nature.com, 14 de diciembre de 2005.

Gleick, James, 2012,La información, Crítica, Barcelona.

Johnson, Steven, 2013,Futuro perfecto, Turner, Madrid.

Martínez, Cristina, 2012,Wikipedia:Inteligencia colectiva en la red, Profit, Madrid.

Mayer-Schönberger, V. y Cukier, K., 2013, Big Data: la revolución de los datos masivos, Turner, Madrid.

Tapscott, Don, La Vanguardia, “Esto no es una crisis, es un cambio histórico”, 21 de enero de 2011.

VVAA, 2008,La revolución Wikipedia, Alianza, Madrid.

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Trasplante de caca

transplante caca

Traduzco literalmente el abstract de este artículo científico publicado por investigadores canadienses en la revista Microbiome:

La bacterioterapia fecal (“trasplante de caca”) puede ser efectiva en el tratamiento de infecciones recurrentes de Clostridiumdifficile, pero la preocupación por la transmisión de infecciones desde el donante y la poca aceptación del paciente limitan su uso. Aquí describimos la preparación de un sustituto de excrementos preparado a partir de purificado de bacterias intestinales provenientes de un donante sano, para tratar las infecciones de C. difficile que han resistido a los antibióticos estándar.

Se recuperaron 33 aislados de una muestra de caca de un donante sano. Dos pacientes en quienes fallaron al menos tres dosis de metronidazole o vancomycin recibieron una colonoscopia y la mezcla fue introducida a lo largo del colon derecho y el medio. Se analizaron muestras de heces antes y después del tratamiento por secuenciación genética del 16S rRNA.

Ambos pacientes sufrían una infección de la cepa hipervirulenta de C. difficileribotype 078. Después del tratamiento con sustituto de caca, los dos pacientes regresaron a un patrón intestinal normal en sólo 2 a 3 días, y tras 6 meses todavía permanecían sin síntomas. El análisis demostró que las secuencias de rRNA encontradas en las heces sustitutas eran poco abundantes en las muestras de caca antes del tratamiento, pero constituían el 25% de las secuencias 6 meses más tarde”.

No os estoy tomando el pelo. Hasta hace poco yo por lo menos no sabía que ante ciertas infecciones intestinales graves, una opción terapéutica era introducir bacterias sanas que sustituyeran a las patógenas mediante heces de un donante.

Tan desconcertado como podáis estar vosotros, decidí concertar una entrevista con la autora principal del estudio, la investigadora Elaine Petrof de la Queens University. He aquí un resumen de la conversación:

Jan 9 2013 - Dr. Elaine Petrof, researcher at Kingston General Hospital.

Pere: Disculpe que empiece desde muy al principio, pero nunca había escuchado hablar de trasplantes fecales.

Dra Elaine Petrof: Pues no son nuevos en absoluto. De hecho el primer estudiocientífico publicado es de 1958. En la primera mitad del siglo XX eran relativamente comunes. Luego fueron disminuyendo porque aparecieron mejores fármacos para controlar las infecciones. Pero en las últimas décadas, a medida que han aparecido cepas resistentes a los antiobióticos, se han convertido en uno de los métodos más eficientes para tratar infecciones graves, especialmente del Clostridium difficile que causa diarreas permanentes.

Pere: Entonces es muy común?

E. Petrof: No diría común, porque por lo menos aquí en Canadá los centros hospitalarios requieren permisos específicos para hacerlo. Pero sí que es una terapia en aumento.

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Pere: La idea básica es introducir un ecosistema bacteriano sano en los intestinos, correcto?

E. Petrof: Exacto. Muchas veces lo que causa una diarrea no es tanto la llegada de bacterias patógenas como la pérdida de flora intestinal sana. Y eso es lo que vemos cuando la gente toma antibióticos por mucho tiempo: los antibióticos matan bacterias intestinales nativas, cuyas funciones además de digestivas son también controlar el crecimiento de otras especies, y eso permite que crezcan poblaciones bacterianas patógenas. Muchas veces hay fármacos específicos que eliminan estas bacterias patógenas, pero cuando hay resistencia una estrategia es repoblar los intestinos con un ecosistema sano mediante heces de un donante, y hacer que ese ecosistema controle de nuevo a los patógenos.

Screen Shot 2013-10-24 at 11.13.41 AMPere: y funciona?

E Petrof: funciona muy bien. Realmente es la estrategia más eficiente. El problema es que si no se sigue un control riguroso puede generar nuevas infecciones –incluso víricas-, y desde luego la reticencia que tienen los pacientes a aceptar un trasplante fecal. Por eso pensamos en hacer caca sintética. Para tenerlo todo bajo control y reducir el repelús al trasplante.

Pere: Cómo lo hicisteis?

E. Petrof: Muy sencillo: una de nuestras colaboradoras construyó lo que llamamos un “roboguts”, que es una especie de quimiostato par crecimiento bacteriano con condiciones muy parecidas a los intestinos humanos. Allí inoculamos con una pequeña cantidad de heces de una donante sana, hicimos que creciera la muestra, pudimos hacer análisis para verificar que no había nada tóxico, y preparamos la mezcla para ser introducida en el colon de las pacientes.

Pere: Y funcionó…

E. Petrof: Una de ellas llevaba año y medio en hospitales con diarreas constantes por el Clostridium y a los 19 días restauró la normalidad. La otra paciente también tenía una infección severa y recurrente que se solucionó en menos de una semana.

Pere: Los científicos están viendo que las bacterias tienen funciones en el organismo mucho más importantes de lo que se asumía ¿crees que esto sentará precedente ante nuevas estrategias terapéuticas?

E. Petrof: Creo que sí. Piensa que una de las autoras de nuestro artículo está involucrada con el proyecto Microbiome dirigido por el NIH. Allí se está viendo lo que dices: la flora intestinal influye mucho en enfermedades como el Chron, colitis… o incluso obesidad y diabetes. Tener una flora intestinal sana es muy importante, y los antibióticos están afectando muy negativamente en ello. Destruyen los ecosistemas bactrianos sanos y los vuelven más vulnerables. De verdad, no se trata tanto de matar directamente patógenos –enfoque muy simplista- sino de introducir especies sanas que hagan su función. Y lo más eficiente son muestras originales. Algo que nos ha sorprendido tras publicar el artículo son las llamadas de empresas interesándose por la investigación

Pere: en qué aspectos?

E. Petrof: Algunas farmacéuticas realmente lo ven como una nueva posibilidad terapéutica a explorar frente a enfermedades de difícil tratamiento. Pero también hay otras empresas valorando comercializar trasplantes de caca.

Pere: lo ves viable?

E. Petrof: Puede ser, pero nosotros no vamos en este camino. Empezamos esta línea de investigación porque aquí en nuestro hospital hacíamos trasplantes de heces “convencionales”, y nos planteamos si hacer caca artificial sería más seguro, menos repulsivo para el paciente, e igual de eficiente frente a infecciones severas. Y de momento parece que sí.

Pere: Quizás se convierta en la primera terapia donde de manera masiva los pacientes prefieras el preparado artificial al natural….

E. Petrof: ha ha… quizás.

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Yo pongo el coche y tú la gasolina

El coche ha sido uno de los vehículos preferidos en el cine para contar la vida de dos amigas en busca de la libertad, como en Thelma y Louise; la lanzadera al pasado para un adolescente y un científico loco en Regreso al futuro y para una familia que quiere que su hija menor haga realidad el sueño de su vida: ganar un concurso de belleza infantil en Pequeña Miss Sunshine. Aunque el coche sigue siendo el medio de transporte mayoritario en España -el 80% viaja en él-, los gastos que supone para una familia ha sacado al ciudadano de las pantallas del cine. El uso del transporte público ha vivido un crecimiento exponencial desde la subida del combustible, además de por la crisis, y encontrar un billete a buen precio en fechas señaladas se plantea, en muchas ocasiones, como una carga extra para el usuario. Como medida intermedia a ser dueño de un coche o fiel usuario del tren o el bus, y además ahorrar costes, están las diversas plataformas de coche compartido que se han popularizado como una nueva forma de viajar de manera económica.

“Es un viaje dentro del viaje”. Así define Vincent Rosso, fundador de Blablacar en España, la experiencia que supone para muchos usuarios utilizar esta red social de coche compartido: “Descubres a otras personas, interaccionas con ellas, haces amigos e incluso puedes encontrar trabajo”, agrega Rosso. Alrededor de 600.000 personas ya han viajado en España a través de este sistema, el equivalente a llenar 1.500 trenes de alta velocidad, desde su puesta en funcionamiento en España en 2009.

El sistema es sencillo. Te registras, bien como pasajero o como conductor, y explicas cuál es el día y el punto desde el que viajas y lo que cuesta el trayecto: “Si viajas desde Madrid a Sevilla dos veces al mes y das plaza a tres personas, ida y vuelta, puedes ahorrar anualmente 3.500 euros en gasolina, lo que consigue reducir la factura de tu coche a la mitad”, explica el responsable de Blablacar, que estima que una familia media se gasta entre 6.000 y 6.500 euros al año en su coche. La quinta parte del dinero que entra en casa se destina a los gastos derivados de su mantenimiento, según la última encuesta de presupuestos familiares elaborada por el INE.

Además del ahorro, el aspecto social es algo que se fomenta en este tipo de redes de consumo colaborativo. Miriam Lorenzo y Patricia F. Varela son amigas gracias a Blablacar. Las dos viven en Madrid pero viajan regularmente a Asturias en coche compartido. “En mi primer viaje, que el conductor resultó ser un amigo de Patricia que después nos presentó, tenía miedo a que fuera alguien muy reservado y muy cuidadoso y resultó todo lo contrario: no sabía cómo decirle a Javi de merendar y sacar los bocadillos que había preparado para él y para mí, hasta que me dijo de compartir su táper de filetes empanados y las risas no pararon hasta llegar a Madrid”, explica divertida Miriam Lorenzo frente a unas tapas y junto a Patricia F. Valera. La confianza entre pasajeros y conductores en este tipo de transacciones es crucial: “Soy muy despistada y olvidé sacar el dinero para pagarle el viaje a Javi y él tenía que estar en clase nada más llegar a Madrid. Así que nos dimos el móvil, quedamos para después y pude pagarle”, prosigue Miriam Lorenzo, que acabó siendo invitada al cumpleaños de Javi, donde conoció a Patricia. Las dos destacan este servicio como mucho más económico, “porque me ahorro la mitad que en transporte”, asegura Lorenzo, y más cómodo, “porque vas acompañado, paras donde quieras y el viaje no se te hace tan pesado”, añade F. Varela.

Además del aspecto económico y social, otra de las ventajas que supone compartir coche es la facilidad de muchos usuarios para llegar a su lugar de destino: “Este sistema permite hacer rutas donde hay pocas opciones en otros transportes, como de Madrid a Cuenca o a Valladolid”, ejemplifica Rosso. Es el caso de Patricia F. Valera, que para llegar desde Madrid a Luarca (Asturias), su pueblo natal, no siempre encuentra la mejor combinación en transporte público. Un bus o tren desde Madrid a Oviedo y después otros 45 minutos en coche de algún familiar que se presta a recogerla en la capital asturiana. Con Andrea, otra usuaria de la red Blablacar, encontró la horma de su zapato: “La primera vez que la contacté me dijo que tenía el coche lleno. Me preguntó hasta donde iba y le dije que hasta Luarca. Como algunos de sus acompañantes podían tener la opción de ir con otros coches compartidos que les llevaban hasta Gijón u Oviedo, decidió elegirme a mí porque la última parte del trayecto lo hacía conmigo hasta su pueblo, que es una pedanía del mío. Así también a ella se le hacía el viaje más llevadero”.

“Estas plataformas se alimentan del boca a boca y en estos 12 meses se ha disparado el uso del coche compartido debido a la crisis y a la necesidad de ahorro de la gente, además de la toma de conciencia medioambiental”, apunta Juan Pérez, representante de Carpooling en España. Según esta plataforma, que nació en Hamburgo, España es el tercer país europeo, después de Alemania y Francia, donde más se utiliza el método de coche compartido: “Una vez que pruebas este sistema y pierdes el miedo que te genera el primer viaje sueles repetir experiencia”, explica Pérez, que añade que ya hay más de 5 millones de usuarios de Carpooling en toda Europa y han contabilizado alrededor de 900.000 trayectos en todo el territorio europeo.

Taxi compartido o coche de alquiler, en las grandes ciudades

En la vida diaria, y más en una gran ciudad, los transportes públicos son una baza importante a la hora de ir al trabajo, a la universidad, o algún evento social. Para solucionar el gasto extra que supone coger un taxi o mantener un coche aparcado en el garaje sin apenas usarlo, hay distintas alternativas: una aplicación móvil para compartir taxi y una flota de vehículos para alquilar a discreción para particulares y empresas.

Join Up Taxi ha tenido más de 13.500 descargas de su aplicación, y ha realizado 5.300 trayectos, de los cuales un 25% han sido solicitudes de transporte compartido desde que se lanzara en octubre de 2012 en ciudades como Madrid, Barcelona, San Sebastián y Sabadell. Esta iniciativa también está enfocada a revitalizar el sector del taxi que desde Join Up Taxi estiman que el 70% de ellos están vacíos.

“En un viaje al aeropuerto, que en Madrid te cuesta 30 euros, puede costarte 7 si compartes”, asegura Elena Peyró, una de las fundadoras de la plataforma. En el perfil personal de cada usuario se refleja el dinero ahorrado en taxi, además del nivel de CO2 que no se ha emitido usando este método de taxi compartido.

El aspecto ecológico también es importante para Respiro, una iniciativa de alquiler de coches para particulares y empresas, que dona parte de su beneficio a la asociación Ecodes, que trabaja para un medio ambiente más sostenible: “Para compensar las emisiones de CO2 que nuestra flota de coches emite, donamos parte del beneficio hasta que consigamos que nuestro proyecto sea medioambientalmente sostenible”, asegura Agustín Saralegui, jefe de comunicación de Respiro. Con más de 4.000 usuarios y 80 coches repartidos por Madrid, buscan consolidarse en las ciudades dormitorio, “más allá del cinturón de la M-30” y duplicar su flota para final de año.

A Andrea Sánchez le parece “un lujo” tener un coche en el garaje de al lado de su casa sin tener que preocuparse de su manutención, gasolina y seguro, y siempre disponible para cualquier urgencia: “Después de que mi pareja y yo, por nuestro estilo de vida, no nos planteamos adquirir un coche, hemos descubierto una nueva forma de movilidad en la ciudad sin tener que recurrir al coche prestado de nuestros familiares y amigos. Eso nos ha dado una mayor independencia a la hora de hacer planes: mudanzas, compras a las afueras de la ciudad, reuniones por trabajo en lugares donde el transporte público no llega, entre otros. Además, usar este tipo de servicios defiende valores con los que nos sentimos totalmente identificados: uso sostenible de los recursos, respeto al medio ambiente...”, explica la periodista, usuaria de la flota de coches de Respiro.

Convoy

Wakeskating the Famous Rice Terraces of the Philippines (The Eighth Wonder of The World)

Wakeskating the Eighth Wonder of the World featuring Brian Grubb

Pro wakeskaters Brian Grubb and Dominik Preisner get a once in a lifetime opportunity to session the famous rice terraces of Banaue, in the Philippines. This is pretty incredible.

Before there’s a flood of comments, Red Bull states that none of the plants or wildlife were harmed during the project, everything was done with agreements from the locals.

I’ve wakeskated before and it is insanely difficult to even ollie the board, let alone hit a rail between rice fields.

Watch the video below!

View the whole post: Wakeskating the Famous Rice Terraces of the Philippines (The Eighth Wonder of The World) over on BOOOOOOOM!.

springheeledjack: Things got kinda crazy after the tequila...



springheeledjack:

Things got kinda crazy after the tequila bodyshots started.

Happy Birthday Pablo Picasso (not an asshole)



Happy Birthday Pablo Picasso (not an asshole)

Wasted Rita

Splish

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