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El gran irreverente en 10 vídeos

Desde la fulgurante aparición del primer sencillo de The Smiths, en 1983, Morrissey ha sido uno de los más polémicos frontmans que ha dado el pop. Una persona única para lo bueno y lo malo, que es mucho. Pero, más allá de las polémicas, es también uno de los grandes letristas de los últimos 30 años (para sus millones de fans desde el principio de los tiempos), y uno de los más carismáticos y personales vocalistas que han salido de Reino Unido. Por eso, y a pesar de los altibajos, diez canciones se antojan pocas para resumir su carrera. Así que tómese esta selección como una de las posibles.

1/ Hand in glove, el primer sencillo de The Smiths, se publicó en mayo de 1983. Morrissey tenía 23 años; el guitarrista y alma musical de la banda, Johnny Marr, 20; Andy Rourke, bajista, 19; Mike Joyce, batería, 20. Posteriormente, una nueva versión de la misma canción fue incluida en el LP de debut del grupo de Manchester. Ese primer largo, The Smiths, se editó en febrero de 1984 y llegó al segundo puesto de las listas británicas.

2/ Su segundo disco, Meat is murder, fue editado en febrero de 1985. Con él The Smiths consiguieron su primer, y único, número uno en la lista de LPs de Reino Unido mientras estuvieron en activo. Lleno de mensajes políticos, la canción que le da título (La carne es asesinato) es una proclama a favor del vegetarianismo, práctica de la que Morrissey es un furibundo defensor (es vegano y activo militante a favor de los derechos de los animales). Esta es la versión de That joke isn't funny anymore que interpretaron en directo en Madrid, en las fiestas de San Isidro, el 18 de mayo de 1985, una actuación mítica que se dijo que congregó a 200.000 personas y fue retransmitida por TVE como un especial del programa La edad de oro.

3/ Bigmouth strikes again fue el segundo sencillo de su tercer álbum, The queen is dead, publicado en junio de 1986. A pesar de que no consiguió el número uno, se quedó en el dos, es posiblemente el disco clave del grupo: con él entraron en el mercado estadounidense gracias a sencillos como este y canciones como The boy with the thorn in his side o There is a light that never goes out. En 2006 los lectores del  semanal musical británico NME lo eligieron el segundo mejor disco británico de la historia.

4/ The Smiths fueron tremendamente productivos. Cuatro álbumes en cuatro años y un gran número de sencillos, incluidos en recopilatorios variados, convierten su discografía en una jungla. Por ejemplo,  entre su tercer y su cuarto álbum publicaron cuatro sencillos: Panic y este Ask en 1986 y Shoplifters of the World Unite o Sheila take a bow, en 1987.

5/ Girlfriend in a coma, fue el primer single del cuarto y último disco del grupo Strangeways, here we come, de 1987. Tanto Morrissey como Johnny Marr, guitarrista y compositor de las músicas, opinan que es el mejor. Pero ese año las tensiones dentro de la banda son públicas y notorias. En julio, Marr deja el grupo. En septiembre, cuando Strangeways... se publica,The Smiths ya no existen. 

6/ Suedehead, el primer single del debut en solitario de Morrissey, Viva Hate publicado en 1988. Roto su tandem con Johnny Marr, Morrissey se hace ayudar por el productor Stephen Street y por Vini Reily, líder de The Durruti Column. El disco consigue el número uno, gracias  a esta canción y al segundo sencillo, Everyday is like sunday.

7/  The more you ignore me, the closer I get está incluido en su disco Vauxhall and I, de 1994.  El cuarto tras Viva hate  (1988), Kill uncle (1991) y Your arsenal (1992). A pesar de que entró en el número uno, marca el momento de su caída en desgracia. Este sencillo sería número 8, el siguiente no pasó del 42. Southpaw grammar (1995) reafirma esta tendencia. En 1996 un tribunal condena a Morrissey a pagar al batería de The Smiths, por derechos de autor debidos, tres millones de libras. En 1997 publica Malajusted, las críticas fueron malas; las ventas, peores, y fue desapareciendo hasta que se convirtió en un fantasma del que casi nada se sabía. Morrissey se esfuma durante años.

8/ First of the gang to die es posiblemente la mejor canción de You are the quarry, el disco de 2004 con el que rompió un silencio de siete años. El cantante regresa de su retiro voluntario en Los Angeles en loor de multitudes. Su mito ha crecido con el silencio. Los directos se llenan por todo el mundo. ya sea en su Manchester natal, donde está grabada esta versión o en Nueva York, donde llenó 5 días consecutivos el Apollo Theatre de Harlem.Pero sus excentricidades continúan. En España acude al AV Festival, un pequeño festival de Fuengirola a principios de julio de 2004, y tuvo a toda la organización ocupada con sus caprichos. (Y estaba de buen humor, decían). Se sumó al FIB-Heineken a última hora, pero suspendió su concierto poco antes de subir el sábado al escenario. ¿La razón? "Problemas técnicos del avión en el que viajaba le obligaron a volver a Londres". Nadie le creyó. 

9/ I just want to see the boy happy, single de Ringleader of the tormentors, grabado en Roma en 2006. El productor fue Tony Visconti, colaborador habitual de David Bowie. Participaba también otro de sus mitos, Ennio Morricone.

10/ Years of refusal es su último disco hasta el momento. Publicado en 2009, I´m throwing my arms around Paris, fue uno de los sencillos. En estos últimos años Morrissey se ha visto envuelto en un gran número de polémicas, la mayoría debidas a declaraciones salidas de tono, se quedó sin sello discográfico y no consiguió contrato con uno nuevo y este año canceló su gira a causa de serios problemas de salud. Ayer se publicaba en Reino Unido su autobiografía, parcamente titulada, Autobiography.

El mal puede ser pulcro, jamás banal

Hace tiempo que se ha puesto de moda en conversaciones presuntamente profundas reflexionar sobre la banalidad del mal, sospecho que influidas por la biografía cinematográfica de Hannah Arendt, filosófica descubridora en el proceso en Israel contra Adolf Eichmann de que un burócrata grisáceo puede ser el protagonista de la mayor perversión. Franco, ese asesino múltiple, de voz patética, pequeñito y rechoncho, que firmaba con tanta frialdad infinitas penas de muerte, mediocre en todo excepto en la crueldad, grotesco en su expresividad y en su discurso, podría acompañar a Eichmann en la galería de seres ínfimos que perpetraron un horror duradero. O Videla o Pol Pot. Pero no tenían la menor relación con la mediocridad insignes protagonistas de la historia de la infamia como Hitler, Mussolini, Stalin o Mao. Y en Todo lo que era sólido, el tenebroso, penetrante, lúcido ensayo de ese escritor tan bueno como honesto ser humano llamado Antonio Muñoz Molina sobre la gente poderosa que provocó la ruina absoluta de los debiles, hay retratos espeluznantes sobre la vulgaridad ostentosa de los amos del universo.

El cine ya se había ocupado antes de hacer el retrato del doctor nazi Josef Mengele, esa científica y cualificada bestia que hacía impunes experimentos genéticos con los desvalidos prisioneros de Auschwitz. El director Franklin J. Schaffner cometió la imposible tarea de convencer al noble caballero Gregory Peck, nuestro racional y amado Atticus Finch, que demostrara que era un actor versátil metiéndose en la piel y en el cerebro del abyecto Mengele en la convencional Los niños del Brasil.

El médico alemán, dirigida por la argentina Lucía Puenzo, no es convencional. Es una inquietante película, repleta de atmósfera turbia, personalidad, mal rollo en su mejor sentido, que imagina lo que ocurrió durante dos meses clandestinos en la incensante huida de Mengele por Suramérica, refugio privilegiado para tanto monstruo adinerado que escapó de los juicios de Núremberg.

Pudo ocurrir que durante dos meses inexplorados en la historia de Mengele que este asesino pulcro y persona con modales se viera perdido en la desolada aunque fascinante Patagonia, que pidiera ayuda para hacer el complicado camino a una familia muy normal, que fijara como campo de futuros experimentos a una preciosa niña cuya estructura ósea asegura que tiene siete años aunque en realidad tenga doce, que la madre de esta vaya a parir gemelos, que al final del camino, en el precioso paisaje de Bariloche le estén esperando respetables colegios de embriones nazis, que con amabilidad y dinero pueda conseguir no solo el temeroso afecto de esa familia, de un mosqueado padre que fabrica muñecas perfectas, de esa niña enamorada de la bestia, de esa embarazada madre que fluctúa entre el miedo y el agradecimiento a ese médico tan profesional que le exige cosas muy raras, sino también que el Mosad, a pesar de su eficacia, no logre jamás enjuciar en Israel a este sofisticado criminal, a este brillante científico que experimentó barbaries sin el menor sentido de culpa, porque quería, porque podía, argumento incontestable de los que poseen la fuerza, el dominio absoluto sobre seres humanos que reciben tratamiento de animales.

Àlex Brendemühl, ese actor tan dotado para encarnar con naturalidad la abyección (recuerden Las horas del día), está perfecto en su gelidez, su expresión neutra, la rocosa seguridad en su misión, su desprecio por esa cosa tan etérea llamada humanidad.

Hace dos años visité la Patagonia, Península Valdés (las ballenas no me esperaron, Moby Dick se larga en diciembre) y esa turbadora ciudad situada en el fin del mundo que se llama Ushuaia. Recuerdo la fascinación de mi mirada ante paisajes insólitos, más allá de los términos bonito y feo. Y me vuelve a hipnotizar el retrato de esa geografía que hace Lucía Puenzo. En una película tan extraña como atractiva.

Forget Paris


marionberrin.com


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Forget Paris

Still falls the rain

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Dead at 88, Astronaut Scott Carpenter “Scott was about the only...







Dead at 88, Astronaut Scott Carpenter
“Scott was about the only one you could sit down with and talk about the broader and more philosophical sides of Project Mercury and space exploration. Scott was the only one with a touch of the poet about him, in the sense that the idea of going into space stirred his imagination. He would even go out at night and prop a telescope up on top of his car on a tripod and just stargaze and let himself drift into the most profound speculation of astronomy: What is my place in the cosmos?”
— Tom Wolfe, The Right Stuff

Inez Van Lamsweerde & Vinoodh Matadin.

“Life starts all over again when it gets crisp in the fall.”


behance.net/kilianschoenberger Kilian Schönberger


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Life starts all over again when it gets crisp in the fall.

Breathing underwater


Jason deCaires Taylor underwatersculpture.com


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Breathing underwater

The Far Side

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